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jueves, 31 de octubre de 2013

Un poema de Karl Vennberg, Epilogo





Finalmente así es el amor:
una herida incurable
que cada vez aguanta menos que la rocen;
pero también un espejismo
del que la mirada sólo se desprende al final de todo
antes de que volvamos el rostro
hacia la pared vacía.
Quizá nos llegue, añade la irónica esperanza,

una palabra en una carta el día después de nuestra muerte.

Un poema de claudia Magliano, Si fuera hombre




Si fuera hombre no me hubiera estrangulado de tu hermoso cuello
Ni hubiera muerto de tu perfume
Si fuera hombre, se me ocurre, habría fundado una descendencia
Una ciudad que incendiar después
Si fuera hombre vendrías más pronto hasta mi casa
Cuidarías de mi gato o de mí
Cuidarías esta rara costumbre de enamorarse
Iríamos por las calles
Y la vecindad
Y las niñas de trapo mascullarían nuestra simpleza
Y todos saldrían ilesos bajo los vestigios que dejáramos
Si fuera hombre no me hubiera bajado en la estación correcta
Después de que trocaras con tu ojo la prosaica ciudad y me dejaras pastoril y mística para siempre
No te llamaría a estas horas para estar al tanto de que no vas a llegar nunca
Entonces no hubiera escrito este poema
Ni otro
Ni otro
Ni otro
O sí
Tal vez hubiera escrito que si fuera mujer criaría nuestro hijo
Besando tu frente cada noche
Nos criaría
Haciendo del hambre un refugio donde alimentarse
Haciendo de lo doméstico la imprescindible permanencia
Hubiera escrito que si fuera mujer dejaría mi blusa en tus hombros
Y cansada de esperarte me ahogaría en el primer barrizal después del diluvio
Acunando trovas para dormir otro sueño
Si fuera hombre y no mujer empuñaría mi sexo entre tus piernas
Y vos del otro lado a la espera de una elevada forma de estar
Afectarías la cadencia del asombro
Entretanto tu muslo y tu cintura circunvalaran mi lujuria
Entretanto practicara yo la magia ancestral de volverse necesario
De volverse uno entre los otros que tampoco siendo mujer te harían su cautiva
Te desposaría
Te daría una casa y un poco de libertad entre billetes
Si fuera hombre no hubiera podido morirme de amor bajo la sombra firme de tu vientre
No hubiera podido contemplarte hasta deshacerte de ojo y de mirada
Y no habría imagen de ti entre mis manos
Ni húmedas grafías donde inscribir un poco de tu historia

Si fuera hombre podría olvidarte sin tener al fin que planificarme una estrategia.

Poema de Yirama Castano, Siamesas







A pesar de tener un sólo corazón,
             lo hemos dado todo en la batalla.

Mi vida y yo
aprendimos a querernos
             a trazos de cuchillo.


Aún seguimos intentándolo.

Fragmentos del libro Los hermosos Años del Castigo de Fleur Jaeggy






Estos son solo algunos de los muchos fragmentos rescatables de esta GRAN obra de la autora suiza Fleur Jaeggy. Ella es fascinante, irónica y oscura, afilada y no tan reconocida como debería ser. Al estar en Sri Lanka es difícil conseguir libros o que te los envíen y aun no existe la versión ebook de la autora y yo estaba desesperada por leerla, así que lo he leído gracias a todas las fotos que con su celular le tomó un amigo a su libro (GRACIAS Luis!). Es un gran libro y tiene un título precioso: Los hermosos años del castigo.



 “A los catorce años yo era una alumna de un internado de Appenzell. El lugar por el que Robert Walser había dado muchos paseos cuando estaba en el manicomio, en Herisau, no lejos de nuestro instituto. Murió en la nieve.”

 “…Un viento subterráneo: La vida se pudría o bien se regeneraba.”

“…Podría llegar a la conclusión que le interesaban más las ideas que el género humano.”

  “¿Era un enfant porque quería matar solo por juego?”

“…La suya me pareció la tristeza de los desesperados.”

“Solo me quedaba justificar su talento como un don de los muertos.”

“…Nuestros “nadies” acuden a la llamada.”

“…La niña se dejaba acariciar como una muerta.”

“Con daddy daría un baile. No le importaba su madre, tal vez estaba muerta. Los muertos se olvidan.”

“…Me atribuía ciertas cualidades y, a la vez, cierta inclinación a la destrucción.”

“…Su poder es atemporal aunque le bese la mano.”

“…Con su punitiva manera de reír.”

“En la juventud se anida el retrato de la vejez, y en la alegría el agotamiento, como en algunos recién nacidos en los que parece reconocerse al anciano que acaba de dejar la vida.”


“…Solo a una, a ella. Frederique, la he buscado por todas partes, porque ella me precede. Y siempre esperé su carta. Ella no forma parte de los muertos. Yo tenía la certidumbre de que no volvería a verla, y esto también gracias a nuestra educación: renunciar a las cosas bellas y temer las buenas noticias.” 

Un poema de Cecilia Meireles



Yo no tenía este rostro de hoy,
tan calmo, tan triste, tan delgado,
ni estos ojos tan vacíos,
ni este labio amargo.

Yo no tenía estas manos sin fuerza,
tan detenidas y frías y muertas;
yo no tenía este corazón
que ni se muestra.

Yo no advertí este cambio,
tan simple, tan cierto, tan fácil:
¿En qué espejo se perdió

mi imagen?

Un poema de Gloria Fuentes, Al Borde




Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.
He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,
y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,

al borde de despertar.

Un poema de Maria Wine, Desolación.



Ella siguió viviendo su vida
en la habitación donde él había muerto
para seguir respirando siempre
sus últimos suspiros
reflexionar sobre las últimas
ideas que él pensó-
Se metía en sus ropas
se sentaba en su sillón
y leía una y otra vez
el último libro que él había leído
pero nunca pasaba de la página
a la que él había llegado-

Llevaba en la muñeca
el reloj de pulsera de él
que había hecho tic-tac a la velocidad de su pulso vivo
y ahora lo hacía débilmente al compás
del pulso renuente y triste de ella
Comía con los cubiertos de él
bebía de su taza favorita
Se peinaba con el peine de él
delante de su espejo
Se quedaba largo ratos mirando
al espejo buscando inquisitiva
como si esperase que la profundidad
le fuera a devolver por compasión

el rostro de él.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Un poema de Maria Wine, En Algún Lugar

gracias @luifiguera por la recomendacion.





En algún lugar
tiene que haber un rayo de luz
que disipe las tinieblas del futuro
una esperanza
que no se deje matar por el desencanto
y una fe
que no pierda inmediatamente la fe en sí misma.

En algún lugar
tiene que haber un niño inocente
al que los demonios no han conquistado aun
un frescor de vida
que no espire putrefacción
y una felicidad
que no se base en las desgracias de los demás.

En algún lugar
tiene que haber un despertador de la sensatez
que avise el peligro de los juegos autoaniquiladores
una gravedad
que se atreva a tomarse en serio
y una bondad
cuya raíz no sea simplemente maldad frenada.


En algún lugar
tiene que haber una belleza
que siga siendo belleza
una conciencia pura
que no oculte un crimen apartado
tiene que haber
un amor a la vida
que no hable con lengua equivoca
y una libertad
que no se base en la opresión de los demás. 

Con las moscas adentro







Creo en la náusea de todos los heridos
En las langostas cocinadas hasta morir
Y en sus gritos confundidos con la ebullición del agua
Creo en la que fui
Creo en la guerra porque he visto sus destrozos
Creo en el hombre porque he visto su poder de destrucción
Creo en la sangre goteando  escaleras
Dejando un rastro mojado como una serpiente silenciosa y lenta
Creo en la destrucción de la saliva
Y en los orgasmos fingidos
Creo en los últimos latidos de un ahogado
Creo en la mano que se detiene antes de matar
Creo en las malas intenciones
Creo en las naciones
Con una mueca de tristeza y risa
Creo que nada nos espera más allá de la muerte
Salvo lo que dejamos atrás. 
Y puede que crea en otros,
 Unos años más tarde
Por ahora
Creo en Walser y sus huellas agonizando en la nieve
Creo en los finales y en los vencidos
Creo en el dolor
Y en la nada que nos desencaja
Creo en la imagen de la muerte
Como una boca abierta con las moscas adentro.


CR

lunes, 28 de octubre de 2013

Poema XI de Benjamin Prado

Siempre leeré y amaré a Benja
Del libro "Marea Humana"


XI

Mi amor, este poema
es para que lo leas cuando no esté a tu lado.
Cuando no pueda ya cuidar de ti.

No te conformes nunca con alguien que no piense
que tú eres una llama más antigua que el fuego,
que tú eres su razón para vivir.

Aprende a no querer a los que no te quieran
y elige bien a qué le tendrás miedo:
no habrá sombra que oculte lo que tú temas ver.

Escapa del que piense
que el aire es la pared de lo invisible
y huye de aquel que crea
que es más feliz quien menos necesita,
porque ese no podría necesitarte a ti.

No te rindas, no olvides jamás que la tristeza
sólo es la burocracia del dolor.
Y si sientes que el mundo se derrumba,
no intentes abrazarte
a otro que esté cayendo a la vez que caes tú,
como yo hice contigo.

Algún día
tendrás que despertarte para salvar tus sueños.
Algún día sabrás que en las promesas
hay siempre un cristal roto
en el que aúlla el viento frío de la mentira.

Recuerda todo eso.
No escondas lo que sientes por miedo a ser frágil,
como aquellos
que por guardar tan bien lo que más les importa,
lo pierden para siempre.


Recuerda que no hay nada que no pueda
ocurrir cualquier día.
No olvides que esta obra ha terminado.
No olvides que le hablas a un teatro vacío.

jueves, 24 de octubre de 2013

Con (sin titulo)

Mascha Kaleko


Para Rafa

Con las carnes abiertas en agua salada,
Con las salivas intercambiadas de las especies,
Con los gritos de la fiesta dentro,
Con las uñas sangrantes
Con los huérfanos
Con las camas vacías y las sábanas intactas
Con la carga
Y el silencio del que sabe
Y no dice nada.
Con una moneda bajo la lengua

Para pagar el viaje.


CR.

lunes, 21 de octubre de 2013

Escaleras de incendio, Paulina Vinderman




Me asomo a la ventana como todas las tardes
para escribirte.
Este cielo es tan pálido que da miedo mirarlo
(y de los jacarandáes con el abuelo basta.)
Sé que estoy viva, es decir
camino calles y Veo el trabajo del azar
en la arboleda.
Nada resplandece en los papeles que rondo,
el muchacho de la batería toca de seis a siete
mientras su madre visita amigas
con alguna receta para dejar de amar.
En todo caso la soledad es la que resplandece
y a veces la sequía,
quiero ver al infinito revolotear
en esa torpe batería:
una señal, la traición de una señal, la ficción
de una señal.
Nada es seguro, ya ni siquiera me desvelo
por una palabra para hacerle feliz.

domingo, 20 de octubre de 2013

sábado, 19 de octubre de 2013

David Meza, Manifiesto


A las siguientes generaciones. Manifiesto.


Quiero que la muerte de México sea hermosa

Quiero que su muerte sea un acto bello e inexplicable como los pájaros

Quiero que el pasado sea un hecho maravilloso que se forja en el futuro

Quiero que mi nombre sea la vida

Quiero que América se desdoble y se muestre como un acantilado de ovnis

Quiero que mi sexo sea la vida

Quiero que la tradición literaria de las personas sea el movimiento de las cometas

Quiero que mi patria sea la vida

Quiero que los literatos suban de nuevo a los árboles y renombren cada noche las
constelaciones del abecedario

Quiero que los poetas dejen de llamarse poetas y comiencen a llamarse sueños y que los
sueños comiencen a llamarse estrellas o luciérnagas o arroyos o triciclos

Quiero que la juventud sea una postura frente al mundo y no una postura frente a los años

Quiero que la poesía se confunda con la narrativa y la narrativa con un tratado científico
y este con un nuevo sistema planetario

Quiero que mi clase social sea la vida

Quiero que los poetas tengan miedo a la inmortalidad y a la permanencia

Quiero ser llamado universitario no por estar en la universidad sino por estar en el universo

Quiero que el poema se confunda con un tratado filosófico o un tratado político o un
venado herido en la mitad del bosque

Quiero que mi  nacionalidad sea la vida

Quiero que cuanta persona lea este manifiesto lo destruya y construya otro mas autentico
y hermoso

Quiero que los grupos literarios de esta época contemplen entre sus integrantes a las rocas
y a los ríos y a los superhéroes del espacio

Quiero que los artistas arrojen sus obras a los mares y comiencen a escribir sobre sus
cuerpos

Quiero que mi edad sea la vida

Quiero que la literatura universal sea llamada en el futuro la historia de la preliteratura


Y quiero que los poemas más hermosos de mi generación sean escritos en las paredes del
metro.

Poema de Ricardo Limassol, De su libro Jóvenes sin Futuro




Yo no lanzo piedras para escuchar el ruido que hacen. Lo hago para demostrar la buena puntería que poseo.



Las tardes de abril no son
hermosas,
las putas no son ángeles
redentores,
el viento no tiene la
respuesta,
la muerte no persigue,
espera,
sentada
leyendo el diario vespertino.
Escribir no es la salvación;
nadie es tocado por Dios
porque Dios no existe.
La lluvia no quema,
tampoco enferma,
mucho menos escribe poemas.



Son las bajas defensas.

Fragmento, Michel Houellebecq




Los niños dibujan monstruos sanguinarios, insignias nazis y aviones de caza (o, los más adelantados, coños y pollas)

-Michel Houellebecq 

For Jane, Un poema de Bukowski



225 days under grass
and you know more than I.
They have long taken your blood,
you are a dry stick in a basket.
Is this how it works?
in this room
the hours of love
Still make shadows.

When you left
you took almost
everything.
I kneel in the nights
before tigers
that will not let me be.


What you were
will not happen again.
The tigers have found me
and I do not care.

viernes, 18 de octubre de 2013

Tantos de nosotros







“Que me disculpen las grandes preguntas
por las pequeñas respuestas.”

-Wislawa Szymborska

Tantos de nosotros


Tantos de nosotros cupimos
en una sola carta sin firma.

Hay demasiadas moscas en todos lados
no se cansan de volar sobre las ruinas
aterrizan en las sillas y se limpian sus patas
sin vergüenza.

Hay demasiada prisa
sobre dos seres estáticos
hay ruido, hay belleza, hay muerte
como siempre.
Dos libros apoyados sobre la mesa de noche
y una nota escrita a lápiz que dice:
Dasein
con tu letra.

Hay un solo cuerpo que respira.
Hay postales de países lejanos
pegadas en las paredes
y un póster
de Marlene Dietrich
Lo quisimos todo y lo conseguimos
¿no es así?
hay moscas en todos lados:
En los hoteles que no pisamos
en las sábanas que no manchamos
en las casas que no destruimos
hay fotos y hay polvo
hay sangre seca.

Y es el espacio en blanco
que dejamos
donde se alinea un ejército
de moscas
eso fuiste siempre
los restos de una muerte
tirados a las moscas
yo siempre tuve razón
solo que eso nunca significó
nada
y es inevitable:
la imagen me da risa.

Tantos de nosotros cupimos
en una sola carta sin firma.

Paulina Vinderman, Fragmento





Madre, no me enseñaste nunca
a ordenar mis pedazos
Me dejaste cortarme, cortarme,
con cuchillos de mar y de ventanas.

jueves, 17 de octubre de 2013

Un poema de Paulina Vinderman


Otra vez cúpulas en el poema, otra vez la ciudad.
Las travesías se volvieron copias
de ciudades tocadas sólo por supervivencia,
para regresar a la mía.
Como si ella contuviera todos los números, los secretos,
las pasiones del mundo.
Alguna vez una calle me devuelve el desierto
y cuando oscurece,
las sombras de las bolsas de basura
son instalaciones de museo, que sólo puedo ver
cuando mi memoria agotada olvida el mar, aquellas grúas
detrás de las cercas, la mujer del turbante azul que
me vendió la caja mágica y la oportunidad
de atesorar mis miedos como mariposas atrapadas
en la belleza de su oro.
Hay que aprender la asfixia como se aprende un idioma.
Nadie llorará por la ausencia de las alas contra el cielo.


Dile a un niño que entienda la guerra
cuando le apuntan con un rifle                             la frente.

Entrevista para Nalgas y Libros

Gracias una vez mas Nestor!
Kusjes!

http://nalgasylibros.com/index.php/entrevistas/1107-entrevista-exclusiva-a-isabel-carlota-roby-la-sociedad-esta-enferma-es-la-cultura-la-que-la-ha-sostenido

Entrevista exclusiva a Isabel Carlota Roby: "La sociedad está enferma... es la cultura la que la ha sostenido"

Nalgas y Libros – Los poemas de la venezolana Isabel Carlota Roby hacen que palabras tradicionalmente enemigas se vuelvan amantes. Pareciera que están diseñados para que el lector se distraiga, y en la línea menos pensada sufra una violación moral, sexual o intelectual. Esos versos no son cualquier vaina.
Pocos poetas han proclamado una juventud tan descarada. Como si se tratara de fuego que sale por su nariz, uno se la imagina exhalando poesía incluso mientras guarda silencio. Pero hay en sus sentencias una encantadora inocencia que advierte que la poeta que está por venir es mucho más grande que esta que ya no nos cabe en el entendimiento.
Cada semana, un poema de Isabel Carlota Roby aparece en Nalgas y Libros. Algunos de nuestros lectores se han convertido en auténticos obsesos, otros se hacen los locos para luego confesar que la leen siempre, a veces, o al menos que no les resulta indiferente. Seguramente ella sabe qué cosa es el pudor, pero suele descartarlo porque le resulta inservible a la hora de predicar su propia visión de libertad.
Ahora ha publicado su primer poemario, “Las manos de los muertos”, un repentino desprendimiento de su mente brillante, políglota y precisa, en una edición bilingüe español – inglés que tiene sonoridad en ambos idiomas aunque su fuerza radica en los matices de su mensaje.
Ahora vive en Sri Lanka sin perderle la pista a su país, ni a Europa. Cada vez más ciudadana de todas partes, fue la Internet el único método posible para entrevistarla.
Leí tu libro. Vi a la muerte y al sexo caminar de la mano por un mismo pasillo, como un mismo placer y como un tercer concepto. ¿Cuán delgada es la línea que las separa? ¿Cada orgasmo es una pequeña muerte? ¿Cada muerte tiene su dulzura? En fin, ¿qué te llevó a escribir estos versos?
 El sexo y la muerte están en general muy mal entendidos y las personas tienden a convertirlos en un tema tabú y por lo tanto la libertad del sexo y de la muerte se ven condicionadas, y libertad sujeta a condición no es libertad. Nadie define mejor a un orgasmo que los franceses La petitemort, qué lenguaje tan poético para nombrar al orgasmo, ¡magnifico!
Escribo sobre la muerte y el sexo porque aun en pleno siglo 21 le seguimos teniendo miedo a esos dos términos de los que nadie se salva (y de los que unos cuantos no se quieren salvar).
En mi opinión el sexo y la muerte son la máxima expresión de libertad, en mis poemas ambos están sumamente naturalizados y no suelo escandalizarme por ellos, todo lo contrario, me atraen de una forma perturbadora.
¿Hay una intención detrás de tus versos? ¿Provocas para solo capturar la atención del lector? ¿Qué nos predican esas letras?
 Escribo en el momento sin pensar demasiado en lo que mis poemas vayan a provocar a quien los lea. Nunca hay intención de provocar nada, hay intención de sacar muchas cosas, de hecho me rehúso a explicar mis poemas, siempre hay personas que insisten en preguntar y pedirme que los explique, si hay algo que requiera libertad es la lectura y mis poemas nunca son los mismos poemas que escribí luego que ya otra persona los ha leído y les ha dado su propio significado y mi explicación solo los condicionaría al leerlos.  Suelo escribir de forma muy clara, adoro a Ginsberg y él siempre decía que tenemos que separar las barreras que existen entre las musas y los lectores y hablarles como si habláramos con un amigo, no adorno lo que quiero decir, adornar demasiado un poema es solo adornar tu ego y el ego cansa. Y por supuesto que a veces la escritura clara y directa produce provocación e incluso rechazo. Yo solo escribo “con derecho al llanto
¿Cuánto se parecen estos poemas a la mujer que los escribió? ¿Nos relatan ficciones o hay una relación con la cotidianidad que enfrentas como individuo?
 Los poemas se producen a partir de las emociones y las emociones a partir de las experiencias, nunca se escribe de la nada. Siempre escribo para curar, como método terapéutico, siempre va a haber mucha realidad en los poemas sin duda alguna. Y también hay mucha burla a la sociedad. Me causa mucha gracia escuchar cómo nos bombardean todos los días con discursos que alaban el desarrollo (imaginario) de la civilización pero aún nos escandalizamos si leemos clítoris en un poema o hablamos libremente de la muerte y del suicidio.
¿Cómo es tu proceso creativo? Esta poesía se lee como prosa incontrolable, casi autómata, pero hay estructura clara. ¿Cuánto corriges? ¿Buscas ritmo con correcciones cuando no aparece solo? ¿Cómo proyectas en tus dedos lo que sale de tu mente?
No tengo ningún proceso creativo y defiendo al verso libre siempre!nunca he estudiado métrica, nunca he ido a talleres de poesía, nunca condiciono mis poemas a reglas estéticas. El escribir es un ejercicio de libertad y repito la palabra libertad todas las veces que sean necesarias porque es el fundamento de todo lo demás, y condicionar esa libertad que te da el escribir a reglas me parece atroz. Me interesan mucho más las emociones y la sensación que deja el poema cuando ya lo has terminado. Es como decía un amigo me imagino a Baudelaire yendo a clases de escritura y me causa risa, si Baudelaire es la leyenda poética que es hoy, lo es precisamente porque nunca se limitó a las reglas si no que las reinventó.
Normalmente mis poemas comienzan con frases que anoto y de repente me veo escribiendo un poema y creo que un buen poema es aquel que no sabes que vas a escribir hasta que lo has escrito y ni siquiera te has dado cuenta.
Se lee en el poema que da nombre al libro que “a los muertos los entierran para que no se atrevan a pedir socorro”. ¿No le temes a la muerte? ¿No te da miedo irrespetar el grito de socorro de los que fueron antes que tú y ya conocen desde el otro lado qué cosa es la realmente muerte?
Todo lo contrario, a la muerte le he temido mucho y precisamente creo que es por ello que terminé obsesionándome con ella, siempre me ha sorprendido que los seres humanos estando tan conscientes de su naturaleza finita continuemos viviendo como si nada. En general nos enfrentamos a la muerte todos los días pero no queremos verla. Con el tiempo aprendí a naturalizar a la muerte.
El poema (y el libro) se llama “las manos de los muertos” porque me tocó experimentar la muerte cercana hace unos dos años cuando murió mi abuela y recuerdo que una de sus manos quedó en una posición bastante extraña y me obsesioné con su mano y el rigor mortis y escribí el poema pensando en ella y en su mano ya rígida, sin duda para mí todo el libro es ese único poema.
Parece que Isabel es una y Carlota otra. Una lucha por los derechos de los animales y en contra de las injusticias sociales, y la otra es una suerte de espía internacional, poeta, pintora y soberana de todo el erotismo de la tierra. De pronto alguien me dice que tienes una gemela y me aferro a la idea de que alguna de las dos debe ser la malvada, pero ya son tres: Isabel, Carlota y la gemela de ambas. ¿Quién eres cuando escribes? Cuéntanos tu historia con las letras: ¿de dónde saliste?
Jajaja, una vez un amigo me definió citando un verso de  Juan Gelman“decir que esa mujer era dos mujeres es decir poquito/ debía tener unas 12397 mujeres en su mujer /era difícil saber con quién trataba uno en ese pueblo de mujeres”
Creo que tenía razón y sí hay un pueblo de mujeres que me vuelve loca porque yo tampoco sé qué hacer con ellas. Siempre quiero probar, siempre salto de una cosa a la otra: pinto, escribo, trabajo con fundaciones, me mudo de país, comienzo a hacer cortos, a tocar piano, guitarra, siempre busco expresarme y crear con lo que sea que haga.
Cuando escribo soy yo y eso incluye a las 12397 mujeres que me habitan. Pizarnik tiene un poema que dice “Alejandra Alejandra debajo estoy yo. Alejandra” y yo soy así debajo de todas mis Isabeles y Carlotas estoy yo que no soy más que la suma de todas ellas.
Pero sea quien sea siempre apoyo y defiendo a los animales, los considero irremediablemente superiores a los seres humanos y en general con los humanos siempre estoy en conflicto.
Y si tengo una hermana gemela que no solo es hermosísima sino que además es lo máximo.
¿Cuáles son tus obsesiones? ¿Las desarrollas en la vida real o les pones un candado para que solo existan en tu poesía?
 Tengo miles de obsesiones tiendo a ser muy border-line con ellas, y estoy convencida que el planeta está habitado por gente como yo: acumuladores de obsesiones.
Mientras tanto, tal vez haya personas un poco obsesionadas con cuanto has escrito para Nalgas y Libros, y con esa voz… y con el silencio de la poeta cuando sigue sonando la música en el audio. ¿Alguna vez has sentido acoso? ¿Sirve para escribir? ¿Qué otras cosas te sirven para escribir?
Nalgas y libros ha sido un espacio magnifico para compartir mis poemas, es genial.  Solo me causa gracia que de cierta forma los lectores me han etiquetado como una poeta erótica y tienden a leer más que todo los poemas con cierto contenido erótico, o tienden a enfocarse en los versos eróticos de un poema que en general no habla solo de sexo. Pero es un gran espacio y una gran oportunidad y me encanta contribuir a que las personas lean más, es una idea fantástica. 
Para escribir me sirven el silencio, la soledad, buenos poetas y Nacho Vegas. Nunca he sentido acoso, algunas personas se han sentido alarmadas por lo que escribo y esto incluye a mi mamá quien poco a poco ha entendido que su hija tiene su propia forma de ver al arte jajaja.
¿Qué te atrae de la literatura erótica y de la seducción intelectual? ¿Hay un despertar general de los sentidos o se queda en el bajo vientre lo que entra por los ojos en forma de letra?
De la literatura me atrae todo, la literatura erótica –en sentido estricto- es solo una parte de todo lo que me atrae. En general para mí todo lo que tenga que ver con literatura me parece erótico.En mi caso no hay nada que me seduzca más que una mente, mis sentidos se despiertan con la mente sin duda alguna. Hace unos meses caminaba en Ámsterdam con una gran amiga argentina y ella me dijo “Boluda tenes que ver la película de Martin Hache tiene una frase que te va a encantar” y me dijo: “Hay que follarse a las mentes”. Y desde ese día esa frase es uno de mis evangelios.
A tu juicio, ¿qué lugar tiene la cultura en la sociedad actual?
 A la cultura hay que reivindicarla. La sociedad siempre ha estado enferma, en crisis, todos los siglos, todos los años, desde que nací he escuchado el mismo cuento, pero es la cultura la que la ha sostenido. Creo que los escritores, los poetas, los pintores nunca nos han fallado, y es esta parte de la cultura que debemos reivindicar a gritos sobre todo en la sociedad venezolana actual.
¿Cómo veías a tu país desde Europa? ¿Cómo lo ves ahora desde más lejos?
 Lo veía y lo veo como un país que pide reinventarse a gritos que no se escuchan, creo que en Venezuela llegó la hora de cambiar la política por la poesía y la literatura. Una sociedad culta, iluminada, sabe por lo que lucha y por qué lo lucha y esas son las sociedades que logran los verdaderos cambios, yo creo que el cambio en Venezuela no pasa por un cambio político sino cultural, el cambio político es el fin último pero sin una sociedad culta que lo impulse, no va a ocurrir. Estoy convencida que el pensamiento tiene que ser subversivo pero para que lo sea hace falta conciencia crítica y libertad.
¿Qué tal la vida en Sri Lanka para una poeta venezolana?
 Es una vida muy distinta, llena de olores, sabores, colores, formas muy diferentes pero al mismo tiempo fascinantes, he terminado convirtiéndome en una esponja que absorbe todo y es una gran experiencia a pesar del shock cultural que siempre aparece, es una experiencia que además me ha hecho escribir mucho, así que estoy contenta. Ya sabes que experiencia que no deviene en poema no ha valido la pena.
¿Qué estás leyendo hoy en día?
 Estoy releyendo a Anna Karenina de Tolstói, La Máquina de follar de Bukowski y siempre, siempre releo poemas de Alejandra Pizarnik (ella es una de mis obsesiones). Decía Borges que lo importante no es leer sino releer, así que lo estoy aplicando con diligencia.
¿Qué escribes?
Ahora mismo tengo todo un desorden de anotaciones que luego devienen en poemas o en intentos de prosa que nunca llegan a mucho jajaja.  
¿Qué te gustaría escribir y aún no escribes?
Me encantaría escribir una novela pero soy sumamente indisciplinada e impaciente con la prosa. Pero sin duda alguna vez, espero que sea pronto. Y quiero escribir algún guion para un corto, hacer poesía con las imágenes es fantástico.
¿Recuerdas el primer libro que leíste siendo una niña? ¿Cuál fue?
 Si!Tenía 5-6 años y Fue Tom Sawyer de Mark Twain. Mis padres siempre fueron estrictos con la lectura, a mí no me costaba trabajo porque me encantaba leer y recuerdo que mi papá me dio a elegir entre tres libros y escogí a Mark Twain y cuando escoges a un libro realmente escoges a una persona. Fue la primera elección importante en mi vida.

Néstor Luis González / @Nescritor