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jueves, 26 de diciembre de 2013

Sobre la muerte y sus recuerdos





Cuando ella murió
pude recordar con exactitud sus manos
las venas brotadas y sus pecas
casi podía contar los pliegues de su piel
cuando se frotaba la crema de una mano a otra
antes de salir.
Cuando ella se perdió
recordé con inimaginable certeza
las cicatrices en su pata aplastada
su única uña negra en la pata frontal derecha
y el remolino de pelo que se le hace en el cuello.
Cuando yo morí
solo pude recordar el miedo que le tenía
a los canales de Amsterdam
y el sentir del viento helado en mis pies descalzos
al borde de sus puentes.
Las pérdidas y la lucidez
de los detalles de quienes se van
son balas de guerra destinadas a matar
a los que quedan.





CR

1 comentario :

  1. los canales de Amsterdam...
    ¿sabes nadar?

    no se trata de flotar...
    no hace falta
    eso es lo primero que hacen bien los muertos.

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