Buscador

viernes, 15 de abril de 2016

Ámsterdam, CR VocalesV

Sweet Summer


Recordaré tus calles mojadas y el ruido de mis zapatos al pisar los charcos,
el disgusto de las bicicletas al frenar apresuradamente frente al tranvía,
tus vientos fríos, tu largo invierno, el árbol desnudo frente a la ventana
donde hice el amor todos los días.
Tus abrigos largos, tus piernas largas, tus rostros perfectos
la lejanía del anonimato que me diste,
la libertad frente a una puerta abierta,
las escaleras en espiral, tus casas de té,
la mirada inolvidable aquel viernes en De Nieuwe Anita.
Tus Estes, tus Oestes, tu rigurosa solemnidad del Norte,
¡Ah! Cuántos regalos hubo en tus ventanas abiertas.
La disciplina de mi lengua al expresarme en otra lengua que no es la mía,
tus sonidos guturales, tus voces graves, el dolor de mi garganta.
Los breves rayos de sol que nos paralizaban en plenas avenidas.
Tus silencios ahogados en los puentes, la calma enorme de tus aguas,
el orgullo de una ciudad que se encuentra sumergida bajo el mar.
Tus accidentes, tus finales, las bocas que me diste
las historias suspendidas en el tiempo, la memoria que jamás se cansará de recordar.
Y el amor, Ámsterdam, que vine aquí a encontrar una noche de lluvia
llena de hipsters y bebidas alcohólicas en una casa de squatters.
La poesía entre tus muros, la vejez y la tristeza que escondes detrás de tus paredes,
tu arrogancia de narices respingadas.
Mis viernes sentada en el suelo de Athenaeum, luego de recorrer el mercado de libros de Spui,
las tardes tomando café en Café Brecht,viendo sus ojos verdes en Studio K.
Tus perros obedientes, tus cielos grises que nos regalaban los más hermosos atardeceres
por ser de los mas raros.
Tus largos días de verano, tu carácter libertario lleno de hachís, distritos rojos y catres de hotelitos baratos.
Tus sindicatos de putas, tus gatos en las ventanas, tus promesas rotas.
Y sobre todo Ámsterdam, recordaré a la chica que de mí hiciste,
las canciones que canté, los poemas que escribí,
la noche violenta en una ambulancia y el ruido de mis venas al latir,
el coraje que me dieron tus calles, las personas que conocí, los amigos que perdí,
tus fiestas, tus funerales, el frío de mis pies descansando en tus canales.
Tu neblina como excusa, y mi cabeza reposando sobre sus hombros tomando una cerveza en Flevopark, escuchando Beirut y The Magnetic Fields.
Cada vez que sienta frío pensaré en ti, sentiré la nostalgia de las despedidas que llegan a tiempo,
pero tomaré su mano y al mirarlo sabré que aún sigo en casa.
Ámsterdam,
gracias por lo que me diste,
por la lluvia, por los grises,
y por tanta verdad acumulada
 en tus tejados.

CR - VocalesV 


No hay comentarios :

Publicar un comentario