Buscador

domingo, 9 de julio de 2017

Portland, CR




Me siento en la sala de espera y olvido mi idioma,
tengo un enjambre de palabras en mi estómago
  
que no encuentra salida hacia mi boca,
a veces el sufrimiento es no saber decir lo que se quiere.

En mis huesos hay dos pares de dioses
que gritan plegarias sintoístas
a hombres muertos.
Insisten en salvarlos.
                         Insisten en salvarme.

Tienes hilos de suturas en el alma,
pero sigues caminando por el mundo
como un hombre libre.
La miseria es tan solo aproximada
a la cantidad de esfuerzo hecho
por parecer feliz.

Memorias Belladonna
que besan el suelo que piso,
me arrodillo ante ellas
porque el pasado merece la fe que le di
cuando era futuro.

Pero ahora he aprendido a decir adiós.
Ya vendrán otras memorias que adorar.

Luego, sus ojos verdes se cruzan con los míos,
hay un campo santo en cada una de las aberturas
que toca,
y una película de Murnau llena el espacio.

Los cuerpos que tocamos en Portland
terminarán adornando nuestros días.
Alis volat propriis”.

- CR VocalesV


No hay comentarios :

Publicar un comentario